LOS CULTIVOS DECLARADOS ILÍCITOS
Abril 2008
A escala mundial las tres plantas más importantes declaradas ilícitas son la marihuana (Cannabis sativa), la adormidera (Pappaver somniferum) y la coca (Erithroxylum coca). Estas enmarcan a una población aproximada de 10.000.000 de campesinos, indígenas y pequeños productores dedicados a su producción como principal fuente de ingresos en los cinco continentes. El cáñamo, entre ellas, es la más universal y difundida y por lo tanto resulta el cultivo ilícito mayor entre las tres. Según Naciones Unidas se calculaban sólo para el Rif marroquí alrededor de 120.500 hectáreas dedicadas a su cultivo en el año 2003. Aunque las cifras probablemente sean sobredimensionadas, Marruecos es el principal productor de resina de cáñamo en el mundo. Lo propio sucede con México, que resulta el principal productor mundial de marihuana.
En ambos casos, la cada vez más escasa tierra para producir alimentos empieza a destinarse al monocultivo del cáñamo con fines ilícitos. Se observa un empobrecimiento de las economías agrarias dedicadas a cultivos de alimentos en beneficio del cultivo de cannabis que se refleja en un deterioro paralelo de éstas debido al intenso monocultivo y a la deforestación. Sin embargo, el beneficio neto del producto va a parar a las mafias del narcotráfico, no así a las economías campesinas dedicadas a la producción.
Según informes de la JIFE (Junta Internacional Fiscalizadora de Estupefacientes, organismo de Naciones Unidas, marzo de 2008), en Afganistán actualmente se registra un nuevo incremento en la producción de cannabis con destino a la extracción de resina (hashish), este organismo estima un total aproximado de 70.000 hectáreas de campos de cáñamo para el presente año. Desde hace dos décadas, el mencionado país había dedicado su agricultura ilícita a la producción de adormidera llegando a cultivar un total de 193.000 hectáreas (ONU, 2006). Este récord, acompañado de unos años excelentes, también llevó a Afganistán a ser el principal proveedor de opio y heroína del mundo (según estimaciones de la ONU; sería proveedor del 90% de la heroína mundial).
El cultivo de adormidera en la región denominada “Media luna de oro” (Afganistán, Paquistán e Irán) ha sobrepasado las estimaciones de expertos debido a la situación de violencia a partir del año 2001 con la intervención de la OTAN en Afganistán. Cabe mencionar que el país con la mayor tasa mundial de consumo de opiáceos es Irán, seguido de Paquistán con una población adicta que ronda el millón de personas.
En Afganistán la ONU estima una población de 2.000.000 de campesinos dedicados al cultivo y comercio del opio. Estas estimaciones son aproximadas debido a que existen escasos estudios concernientes a la demografía de la producción, un hecho destacable también para los otros dos cultivos declarados ilícitos.
Las estimaciones de superficies en el caso de la adormidera (amapola) podrían ser más exactas que con las otras dos plantas debido a que las áreas de la “Media luna de oro” son semidesérticas y la captación satelital o aérea es más sencilla y precisa. En la otra región de producción de adormidera más importante del mundo, el llamado “Triángulo de oro” (Tailandia, Birmania y Laos) la cuestión es más compleja debido a los antiguos conflictos bélicos aún latentes, en donde la presencia internacional es nula.
Es preciso aclarar que las estimaciones de producción/ reducción de cultivos ilícitos han perdido el interés de la opinión pública mundial ya que no llegan a cubrir en la actualidad más que el 7% del tráfico de heroína. Esto es debido a las intensas campañas de erradicación en Tailandia, en donde actualmente se ha eliminado la producción de adormidera.
En Birmania aún se supone que existen alrededor de 28.000 hectáreas de la planta, aunque debido al hermetismo e imposibilidad de acceder a investigaciones serias en terreno, los cálculos son sólo estimaciones. En Laos la superficie oficialmente estimada llega a 1.500 hectáreas con cultivos de amapola.
Sobre las dimensiones demográficas de poblaciones agricultoras los datos son aún más difusos y contradictorios, al margen de ello se estima que aproximadamente 3.000.000 de campesinos cultivan la adormidera y viven del comercio del opio en el “Triángulo de oro”.
En cuanto a la hoja de coca Colombia, a pesar de los intensos esfuerzos de erradicaciones manuales forzadas, fumigaciones y otros, sigue siendo de lejos el principal productor de hoja de coca en el mundo con una estimación de 78.000 hectáreas bajo cultivo. Le sigue Perú con unas 53.000 hectáreas de coca aproximadamente y finalmente Bolivia con 27.000 hectáreas estimadas. Los datos poblacionales son aquí también difusos y relativos.
Se puede decir con certeza que en Bolivia existen entre productores de hoja de coca y consumidores tradicionales una población de 3.000.000 de personas, mientras que en Perú son aproximadamente 4.000.000 de personas. De los tres países Bolivia resulta el ejemplo más interesante en cuanto a proyecto de sustitución de cultivos concertado, debido a que el actual presidente de la República es un dirigente de los cocaleros y ha limitado la proyección norteamericana del discurso “guerra contra las drogas”. En el caso opuesto el gobierno colombiano ha apostado con firmeza por la opción mencionada dentro del denominado “Plan Colombia”, hecho que según diversas opiniones ha intensificado la situación de violencia e incrementado el número de desplazados (en su mayoría campesinos pequeños productores) hastaa lcanzar una cifra de 5.000.000 de personas, de las cuales un porcentaje menor fueron originalmente productores de hoja de coca.





